ONINI BAR
Este bar de onigiris en Madrid nace del deseo de la clienta de honrar la tradición familiar japonesa y recrear la atmósfera del restaurante que su abuelo tenía en Osaka durante los años 70.
El local de 70 m² se transforma en una experiencia escénica que evoca un diner japonés de aquella época: madera oscura, luminarias esféricas de papel, una iluminación cálida y romántica.
Cada material, color y textura fue seleccionado para recrear ese ambiente nostálgico pero con una mirada contemporánea.
El local de 70 m² se transforma en una experiencia escénica que evoca un diner japonés de aquella época: madera oscura, luminarias esféricas de papel, una iluminación cálida y romántica.
Cada material, color y textura fue seleccionado para recrear ese ambiente nostálgico pero con una mirada contemporánea.
Madrid, España
2025
2025
Concepto y branding:
Estudio bomaa
Diseño y planificación:
Estudio bomaa
Visualizaciones:
Estudio bomaa
Estudio bomaa
Diseño y planificación:
Estudio bomaa
Visualizaciones:
Estudio bomaa
El local se desarrolla longitudinalmente en diferentes alturas conectadas física y visualmente. Desde el principio, buscamos aprovechar cada centímetro disponible: alterando ligeramente la configuración original, conseguimos una potente conexión visual desde la entrada con el punto de venta al fondo.
A través de la repetición de elementos como los taburetes y las luminarias esféricas, se guía al cliente hacia el final del local, donde se encuentra la zona de venta y cocina.
La cocina mantiene su localización original, pero se redistribuyen los equipamientos para el funcionamiento óptimo del bar de onigiris.
La cocina mantiene su localización original, pero se redistribuyen los equipamientos para el funcionamiento óptimo del bar de onigiris.
Los materiales naturales y el diseño cuidado del mobiliario crean un espacio íntimo que invita a quedarse.
El resultado es un lugar acogedor y distintivo donde la tradición del onigiri casero se encuentra con el diseño.
Perfecto para disfrutar de un onigiri recién hecho y una cerveza japonesa.
El resultado es un lugar acogedor y distintivo donde la tradición del onigiri casero se encuentra con el diseño.
Perfecto para disfrutar de un onigiri recién hecho y una cerveza japonesa.